viernes, 9 de enero de 2015

La Comunidad (y no la del anillo precisamente)

Cuando volviendo del trabajo encontré un gato muerto en el patio no pude evitar pensar en lo peor ¿Una posible muestra de amenaza por parte de algún colectivo conflictivo? Me sacudí esos pensamientos paranoicos de la cabeza. Ninguno de aquellos con los que había trabajado (y en ocasiones ayudado a expandirse en sus esferas de actuación) podía tener motivos para tales advertencias. Sin embargo un cartel colocado en la puerta del portal invalido por completo mi razonamiento.

Cuando la noche ya se había cernido sobre la ciudad una llamada a la puerta de casa hizo que mi cabeza se pusiese en modo alarma. En lugar de mi habitual táctica defensiva de hacerme una bola en el suelo tuve la inconsciencia de preguntar por la identidad de quien se hallaba al otro lado.

-          - Hola- dijo a modo de saludo- Soy de una mafia de Europa del este, he venido con unos compañeros a saquearte el piso. ¿Serias tan amable de abrir la puerta para que podamos llevar a cabo nuestra labor?

Suspire aliviado y acerque la llave a la cerradura para que pudiesen hacer su cometido con la mayor brevedad posible. Sin embargo una poderosa intuición se apodero de mí. La inflexión de su tono de voz me hice sospechar que se trataba de algo mucho más grave.

-         -  Estas mintiendo- respondí con el tono más autoritario que pude.
-         -  No…- dijo confuso- Te puedo jurar que esas son nuestras nobles intenciones. Abre la puerta tienes mi palabra de que te daremos una intimidatoria paliza para después proceder a quitarte todos aquellos objetos de valor que tengas.
-          - ¿Incluidos los de valor sentimental?
-         -  Especialmente esos. Somos unos profesionales de verdad. Te destrozaremos todo y nos iremos lo más rápido que podamos.
-         -  No me lo creo- respondí- Has venido para que acuda a la reunión de vecinos.

Durante unos instantes el silencio se hizo tan presente que casi podía creer abrazarlo.     

     - No, de verdad que se trata de un sencillo y rutinario asalto a tu vivienda. No tienes nada que temer al respecto.
-        -  ¿Solo un asalto?- pregunte dubitativo.
-        -   Solo eso- respondió- Confía en mí.
-         -  ¿Nada de la reunión de vecinos?
-         -  En absoluto- respondió con lo que me pareció una lógica indignación por su parte- Se tan amable de abrir para que podamos ir comenzando con el apaleamiento
[…]

Han pasado casi dos horas desde entonces. Tiempo que he aprovechado para afeitarme, cenar e incluso ponerme al día con algunas lecturas pendientes mientras los vecinos han tomado posesión de mi salón. Actualmente escribo estas líneas fuertemente fortificado en mi habitación. 

Todavía van por el primer punto del día: “Descalificaciones varias”. Quedan pendientes “Acusaciones infundadas” y “Desvaríos diversos” antes de llegar a la “Despedida y cierre”. Puede que en el momento de leer estas líneas todo haya acabado para mí. Solo espero que os pueda servir de ayuda amigos. Nunca confiéis en esperanzadoras promesas de agresiones y allanamientos. Salvaros, para mí ya es demasiado tarde…

3 comentarios:

  1. Aún me estoy riendo de la ocurrencia, muy bueno!! jajajaja. A mí tampoco me gustan demasiado las reuniones de comunidad, pero tan poco como para preferir un asalto de la mafia...
    Me ha encantado, gracias por las risas :)

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Que educado los ladrones jajaaa que gracioso!! Lindisimo!! Un abrazo Manuel!!

    ResponderEliminar
  3. Gracias por los comentarios. Un abrazo a las dos.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...